viernes, 23 de marzo de 2012

Lúchalo.

Miedo. Según diccionarios, emoción caracterizada por un intenso sentimiento habitualmente desagradable, provocado por la percepción de un peligro, real o supuesto, presente, futuro o pasado. Pero también es esa palabra que todos tenemos dentro y que aunque lo neguemos y nos hagamos los valientes, está. Creamos el peligro, algo que no tiene que existir en nuestras vidas si sabemos lo que hacemos, si somos constantes y sobre todo, realistas. Lo hacemos exclusivamente por justificar el miedo. Ese justo momento en el que te escondes bajo las sábanas pensando que así estarás seguro y nada ni nadie podrá hacerte daño. El momento en el que te escondes tras alguien cuando otra persona está enfrentándose a ti, y piensas que ese alguien tras el que te escondes es un escudo invencible y que así podrás salvarte de un buen golpe.Todavía no he visto a ese alguien que de verdad haga del miedo cenizas, y que tras el deseo, lo venza.
Y para terminar, como dice el gran William Shakespeare; 'De lo que tengo miedo es de tu miedo…no del mío propio'.

No hay comentarios:

Publicar un comentario